Lorem ipsum dolor sit amet
20 November
Anantara Kihavah es de esos resorts que te recuerdan por qué Maldivas sigue estando en otro nivel.
Está en Baa Atoll, una zona que se siente como un acuario natural. Hay muchas formas de experimentar la vida marina, pero una de las más impresionantes es almorzar en su restaurante submarino, SEA.
Lo que realmente lo hace especial es su personalidad. El diseño está inspirado en un village maldivo, pero combinado con el nivel de detalle y confort que muy pocos resorts en el mundo pueden ofrecer. Las villas son de las más grandes del destino, todas con piscina privada — frente a la playa o las icónicas Water Villas suspendidas sobre el agua.
La elegancia acá no tiene dress code — descalzo es la norma. Caminás, comés, tomás algo sobre una arena tan fina que parece talco. Eso es exactamente lo que propone el resort: lujo sin formalidades.
Y cuando cae la noche, el primer observatorio sobre el océano te recuerda que este lugar tiene algo para cada momento del día.
Maldivas tiene muchas opciones. Pocas como esta.